«El Instituto Eternity ha sido una gran bendición en mi vida. A través del estudio de la Palabra, Dios respondió muchas preguntas que había guardado en mi corazón. Aprendí a orar con más fe, a perdonar de verdad y a confiar plenamente en Su voluntad. En cada clase sentí Su presencia, Su amor y Su fidelidad. Hoy puedo decir con todo mi corazón que mi relación con Dios es más profunda, y mi fe, mucho más fuerte.»
